Columnas de Opinión: Derby, entre tormentas y decibeles
Columnas de Opinión: Derby, entre tormentas y decibeles POR SEGISMUNDO ras la catastrófica arremeT tida climática del sábado de la semana pasada que afectó a gran parte de la Región Metropolitana, el temor lógico era que los caprichos de la naturaleza se extendieran a la costa y, en particular, a Viña del Mar.
El domingo se disputaba El Derby y la incertidumbre llegó a la hípica haciendo dudar de los pronósticos, alterando los cálculos para la trifecta, la superfecta y para las apuestas simples que son parte de la emoción del hipódromo.
La inquietud no era aventurada, pues el 15 de enero de 1933 un temporal fue el caprichoso telón del fondo de la clásica milla y media que se corría ese día en el Valparaíso Sporting Club.
El agua no dio tregua y finalmente logró la corona, inesperadamente, "Rococó". En su entretenido libro "Historia de El Derby de Chile", José Salinas, periodista hípico de esos años, afirmaba que dadas las condiciones de la pista los pronósticos se alterarían y debía imponerse "Heidelberg", que ya había ganado en barro, y agrega: "Pero una cosa es la pista pesada y otra es correr en una verdadera laguna como estaba el Sporting. .. Si hasta una hora antes había llovido firme y tupido, cuando los rivales salían a la cancha se abrieron las cataratas del cielo". Y describe el cierre de la carrera: -"Sólo faltaban los rayos y truenos, pero sí, era muy pocala visibilidad, y allá, en los mil metros, más bien eran siluetas que caballos los que corrían. .. ¡ Rococóadelante !... Tres cuerpos". El alazán continuó "nadando" en busca de la sentencia que cruzó por dos y medio cuerpos sobre el favorito "Heidelberg". La emoción de ese día tormentoso fue muy superior a la del pasado domingo en que se dio la línea con "Teao" imponiéndose por media cabeza sobre "Noche Sublime". Discreto dividendo de $4,60. Llegada emocionante sin duda, pero sin el caprichoso componente climático de esos días que ya era parte del catálogo noticioso nacional. Pese a la lluvia que había partido temprano en ese enero de 1933, miles de aficionados se habían concentrado en tribunas y canchas del hipódromo viñamarino. ElDerby era el gran acontecimiento de la temporada.
Hasta las puertas de la cancha llegaban trenes especiales que salían de Puerto y alcanzaban la avenida Los Castaños en un desvío hoy desaparecido, parte de la red que remataba en las petroleras de avenida Jorge Montt y servía también al subsistente muelle de la Población Vergara. HUMOR PRESIDENCIAL Lafiesta hípica viñamarina, que el domingo pasado no ganó pantallas, concentraba no sólo masas populares, sino que también altas autoridades del país encabezadas por el Presidente de la República.
Juan Antonio Ríos Morales, mandatario elegido en 1942, asistió al Derby de 1943, pese a estar aquejado de una grave enfermedad que lo llevaría a la tumba y tensionado por los conflictos asociados a la Segunda Guerra Mundial. Posibles rompimientos de relaciones con Alemania, Italia y Japón y, a la vez, presiones de Estados Unidos y el Reino Unido, no lo hacían perder el sentido del humor.
Terminada la carrera dramáticamente ganada por "Corinto", que se impuso por media cabeza, Ríos, según recuerda Alex Varela, redactor de este Diario, comentó: -"¡ Qué originales son ustedes los hípicos! Ponen todo su orgullo en El Derby y el que se acaba de correr lo gana un cojo. .. ". Chiste un tantocruel, pues el finasangre ganador era propiedad de Hernán Videla Lira, senador liberal por Atacama y Coquimbo que padecía de una notoria cojera. Volviendo al libro del periodista Castillo tenemos un ejemplo de esplendor y ocaso, tal ocurre muchas veces con grandes artistas o destacados deportistas. El 24 de octubre de 1901 se corrió la versión 17 de El Derby y se impuso "Avellano" a un cuerpo y medio. Era hijode "Doncaster II", que diocuatroganadores del gran clásico. El finasangre, debido a un accidente, fue retirado de las pistas y castrado.
Pero quedó su estampa y hasta su vigor y fue comprado por un avispado cochero viñamarino y el crack terminó arrastrando un coche victoria de los que se estacionaban a la salida del Club de Viña del Mar a la espera de pasajeros. Los conocedores de la hípica lo conocían de lejos y también asu victoria. En esos tiempos estaban nuevecitas y era de buen gusto viajar en ellas. Siempre preferían ese coche.
Era casi un honor ser conducido por el otrora victorioso "Avellano". HUYENDO DEL TERREMOTO Tomás Eastman, arquitecto, columnistas de este Diario, hombre de gran cultura y notable memorialista local, nos contaba la historia de un conocido hípico de principios del siglo pasado, de ancestros británicos, traumado tras el terremoto que azoto Valparaíso el 16 de agosto de 1906. Pensó volver a la tierra de sus antepasados, pero era imposible, pues las raíces porteñas familiares y económicas eran profundas. Como sea había que dejar la ciudad siniestrada y desconfiaba de nuevas construcciones. Así montó su residencia en un vagón de ferrocarril que hizo trasladar hasta el Sporting por la vía ferroviaria que hemos mencionado. Relata Eastman que pasó largo tiempo estacionado con su vagón y gracias a los amortiguaRX dores del coche seguía durmiendo tranquilo remecido por las réplicas del sismo que se mantuvieron por largo tiempo. Por efectos del terremoto cayerongrandes y lujosas residencias porteñas y viñamarinas y ello dio paso a la llegada de casas prefabricadas, producidas en los Estados Unidos o Gran Bretaña. Una modalidad precursora que se ha mantenido y perfeccionado en el tiempo, especialmente para viviendas reducidas y de bajo costo. Conocí una de esas casas "importadas" en una calle de acceso a un cerro. Dos pisos, amplias habitaciones, salones, baños y cocina. Una galería completaba su frente y entregaba desde la altura una completa vista sobre toda la comuna. Patrimonio puro de principios del siglo pasado, extinguido, bloqueado por un edificio de altura. Acompañando a mi padre conocí la residencia del presidente del directorio del Valparaíso Sporting Club, don Alfredo Jackson. El motivo de la visita fue un regalo que mi padre había prometido al señor Jackson, un hermoso grabado inglés que mostraba ágiles perros en una cacería. El regalo, una promesa de esas al pasar que a veces, con 4 suerte, se cumplen. Pues bien, memoria lejana, tal vez imprecisa, recuerdos de cabro chico. La casa entera de un piso, de madera, estaba envuelta por una veranda. Tal vez, mi teoría, una estupenda casa amplia, a pedido, prefabricada tras el terremoto ya mencionado, un modelo para la India que remató en Chile. El lugar de esa vivienda patrimonial, sin duda devorada por las termitas, hoy es ocupado por los estacionamientos del hipódromo. Hace años, al volante de un Ford 30, no en un glamoroso desfile de autos antiguos, aprendí a manejar. Era la compra de un vehículo de quinta o sexta mano que todavía no tenía patente de patrimonio. Práctica a medias nomás, pues un vigilante del Sporting se dio cuenta de mis peligrosas evoluciones y me expulsó sin contemplaciones del lugar.
El domingo pasado tuvimos Derby, olvidado por los grandes medios, pero no por los vecinos agobiados por congestiones de tránsito, "cuidadores" de autos y decibeles de ritmos que parecen ya ser parte de la hípica y violentan cada fin de semana nuestra olvidada normativa ambiental. 03. TEMPORAL DESATADO, EXPOSICIÓN DE PARAGUAS, ESCENARIO DE EL DERBY DE 1933. IMAGEN DE LUKAS EN "HISTORIA DE EL DERBY EN CHILE"). "AVELLANO", TRIUNFADOR DE EL DERBY, TERMINÓ ARRASTRANDO UNA DE LAS TRADICIONALES VICTORIAS VIÑAMARINAS (IMAGEN DE HISTORIA DE "EL DERBY DE CHILE").