Combustibles al alza: el costo que paga la ciudadanía en la vida diaria
Combustibles al alza: el costo que paga la ciudadanía en la vida diaria De acuerdo a la encuesta Cadem, solo 11 días alcanzó el presidente José Antonio Kast a sostener la alta aprobación con la que comenzó su gobierno (57%). Y la principal razón no es otra que la crisis por el alza en el precio de los combustibles.
En este contexto, la administración del ejecutivo afirmó dos cosas: los precios del transporte público en Santiago no se verían afectados, al menos hasta el 31 de diciembre; mientras que para las regiones se dispondrían recursos que permitirían contener el aumento en el precio.
Pero esta semana, el ministro de Hacienda Jorge Quiroz habló sobre el tema en la Comisión de Hacienda del Senado, advirtiendo que no es posible garantizar que las tarifas del transporte público se mantengan sin cambios fuera de la capital.
Es decir, las regiones quedarían a la deriva, mientras las empresas de microbuses ya comenzaron a informar sobre sus nuevas tarifas. "La realidad en regiones es atomizada, son distintas líneas y algunas son interprovinciales, entonces depende ahí de la gestión de cada región que escapa a las competencias y a la autoridad de este Ministerio", explicó, agregando que "no puedo prometer que la tarifa en provincias o en regiones no vaya a cambiar". NUEVOS VALORES Y CRÍTICAS AL GOBIERNO En términos concretos, la bencina de 93 octanos subió $372,2 por litro, la de 97 aumentó $391,5 y el diésel registró un alza aún mayor, de $580,3 por litro. El kerosene (parafina) subió $138,5 y el GLP vehicular $11 por litro. El Gobierno ha atribuido este escenario a diversos factores externos.
El ministro de Hacienda dijo que el precio internacional del petróleo ha experimentado fuertes alzas -cercanas al 60% en el diésel y 30% en las gasolinasen medio de tensiones geopolíticas y una interrupción relevante en el comercio global del crudo, particularmente por el conflicto entre Estados Unidos-Israel e Irán. En este contexto, la principal herramienta usada para amortiguar estas variaciones a nivel nacional era el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), que ajusta los impuestos específicos para suavizar las fluctuaciones semanales. Sin embargo, no elimina las alzas, sino que las distribuye en el tiempo y los aumentos terminan traspasándose a los consumidores. De todas formas, a diferencia de Chile, otros países están optando por medidas directas.
Por ejemplo, en España se han aplicado subsidios temporales al combustible y rebajas fiscales para contener el impacto en los hogares; y en Brasil se ha intervenido en la política de precios de Petrobras, buscando desacoplar parcialmente los valores internos de las variaciones internacionales. En ambos casos, el Estado ha asumido un rol activo, en beneficio de la población. EL IMPACTO LOCAL Aterricemos estos números a la realidad local. Para quienes viajan de manera particular, un viaje desde Quillota a Valparaíso -de unos 55 kilómetrosrequiere cerca de 4,2 litros de bencina en un vehículo promedio. Solo por efecto del alza en la gasolina de 93 octanos, ese traslado cuesta alrededor de $1.500 más que antes. En tanto, un viaje a Santiago -aproximadamente 110 kilómetrosimplica un consumo cercano a 8,5 litros, lo que se traduce en un sobrecosto superior a los $3.000 por trayecto. Aunque puede parecer un monto acotado, el impacto se vuelve significativo en traslados frecuentes. El golpe más fuerte se percibe al llenar el estanque. Para un vehículo de 45 litros, esta nueva alza implica pagar cerca de $16.700 adicionales por carga. En la práctica, cada traslado cotidiano-al trabajo, a estudiar o por trámites variosserá más caro. Todo de un día para otro.
Por lo mismo, durante esta semana, cientos de personas se volcaron en los servicentros de la región para llenar sus estanques, antes de que el Gobierno oficializara el alza que se llevó a cabo ayer jueves 26 de marzo. Incluso, en la comuna de La Cruz, el combustible se acabó por algunas horas. Desde el mundo político, las críticas han apuntado al manejo del Gobierno.
El diputado Jaime Bassa señaló que existe una desconexión con la realidad social, mientras que el alcalde de Quillota, Luis Mella, advirtió que el impacto Ignacio Estudillo Trabajador de asistencia en ruta "¿ Qué podemos hacer? Nada" El alza lo golpea directo: antes cargaba $25 mil o $30 mil, hoy supera los $35 mil para el mismo trayecto.
Asume que no hay alternativa, pero advierte un 5 Ana Olivera Conductora de colectivo "Así no dan ganas de seguir trabajando" Luis Chapa Agricultor de Pocochay "Se nos junta todo: agua, bencina. .. todo" será directo en el costo de vida, especialmente en los sectores medios y vulnerables.
Mella reconoció que los factores internacionales explican parte del escenario, pero insistió en que "cuando hay dolor humano, cuando la familia lo pasa mal, si uno tiene que endeudarse se endeuda", planteando que el Estado debe asumir un rol más activo en la protección social frente a una crisis que ya comienza a sentirse en el bolsillo de las familias. TESTIMONIOS "El Observador" le preguntó a la gente en Quillota qué opina respecto a esta situación y cómo afecta a la economía local. Varios prefirieron no hablar, mientras otros lo hicieron sin entregar su identidad.
Sin embargo, el elemento comun era la desesperanza y el temor frente a un escenario que podría complejizarse. efecto en cadena: "Voy a tener que traspasar el costo, y al final todo sube. ¿ Qué podemos hacer? Nada". Resignación frente a un impacto que ya siente en su bolsillo. Calcula que cada recarga subirá cerca de $8 mil, lo que al mes implica hasta $50 mil extra. Una mochila pesada para su rubro. "No me queda otra que enfrentarlo, pero así no dan ganas de trabajar", dice, afirmando que el alza no tiene justificación. Aunque alcanzó a cargar antes, reconoce que el impacto es inevitable. En el campo, el alza se suma a otros problemas: "Tenemos dificultades con el agua y ahora con la bencina. Se nos junta todo". Para él, el golpe no es solo económico, pues se suma a una serie de factores que afectan directamente su trabajo agrícola. La bencina de 93 octanos subió $372,2 por litro, la de 97 aumentó $391,5 y el diésel registró un alza aún mayor, de $580,3 por litro.
Viajes más caros marcan un impacto inmediato, mientras crecen las críticas al gobierno de José Antonio Kast por falta de medidas de contención La bencina de 93 octanos subió $372,2 por litro, la de 97 aumentó $391,5 y el diésel registró un alza aún mayor, de $580,3 por litro La comunidad se volcó a los servicentros para recargar sus estanques, a fin de ahorrar debido al alza del combustible.