La trastienda del cambio de propiedad en Azul Azul: “Correa no es palo blanco de nadie”
La trastienda del cambio de propiedad en Azul Azul: “Correa no es palo blanco de nadie” “Con toda la exposición y todo lo que ha pasado, no creo que Michael Clark quiera continuar por otro período al mando de la U.
Cumplirá su ciclo y dará un paso al costado”, comenta un director de Azul Azul (AA) sobre el futuro de la actual administración de la Universidad de Chile, en momentos en que el club no solo vive cambios en su plantel para la temporada 2026, sino también en su estructura de poder. El pasado lunes se anunció la venta del paquete accionario que mantenían los hermanos Daniel y Eduardo Schapira, equivalente al 21,44% de la propiedad de la concesionaria. El comprador fue José Ramón Correa, abogado y actual director de la institución universitaria, quien integra la mesa desde 2023.
Correa fue designado en su momento por Sartor y, además, ha representado judicialmente a Michael Clark en el litigio que este mantiene con la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), luego de no realizar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) cuando el Fondo de Inversión Privado puso en venta su participación, adquirida posteriormente por Tactical Sport, el vehículo de inversión ligado al actual timonel azul. Según fuentes del directorio, la operación de Correa se venía gestando desde hace varios meses. “En noviembre creó la sociedad Romántico Viajero SpA, porque notaba el desgaste de los Schapira en la mesa e intuía que podían poner a la venta sus acciones”, comentan desde el interior de la concesionaria. En esa línea, desde su entorno insisten en despejar cualquier suspicacia. “La compra la hizo solo, no es palo blanco de nadie. Mucho se dice que Sartor conELIHCEDUASNERP trola el 85% de las acciones, pero eso no es así. Esta sociedad es suya y se creó únicamente porque intuía que los Schapira iban a vender su paquete accionario”, aseguran. Al mismo tiempo, descartan que el movimiento responda a un quiebre interno. “Nunca hubo dos bandos ni una oposición formal. Los Schapira, al igual que todos los directores, buscaban el bien del club. La mayoría de las decisiones se tomaron con votaciones unánimes. De hecho, en el 2023 cuando se reeligió a Michael Clark, ellos votaron a favor de él, entonces no es cierto eso que se dice en la prensa”, sostienen. No obstante, la irrupción de esta nueva sociedad genera inquietud en algunos sectores. “Está claro que se creó exclusivamente para entrar en la propiedad de la U”, reconoce un director. Aun así, valoran que la compra se haya hecho a través de una sociedad identificable y no mediante un fondo de inversión. “Aquí hay nombre, apellido y trazabilidad. Eso, para muchos, es una señal positiva.
A varios nos gustaría que desapareciera la figura de los Fondos de Inversión Privados en la propiedad de la U y que todo fuera más transparente para el hincha”. La operación involucró el traspaso de 9.580.891 acciones a la sociedad ligada al abogado, por un monto cercano a los $6.100 millones, que fue financiada con ahorros personales del jurista y un crédito bancario, según conocedores de la transacción. Esta participación le permitirá a Correa controlar tres de los once asientos del directorio. Respecto a sus proyecciones, en el entorno del nuevo accionista reconocen que su relación con Clark es cercana y de respaldo a su gestión, aunque no descartan un eventual salto mayor. “La presidencia de la U no es algo que esté buscando activamente, pero tampoco lo descarta si se dan las condiciones.
Si se lo pide el directorio, entraría a pensarlo, pero Correa es muy cercano a Clark y está contento con la administración que ha encabezado”, señala un director.. Correa (a la derecha en la imagen) dejó de ser solo un mero director de AA e irrumpió en la propiedad de la U, tras adquirir el 21,44% de las acciones.