Autor: LILIAN OLIVARES
“El ajuste fiscal es necesario, pero NO PUEDE TRANSFORMARSE en la identidad del Gobierno”
“El ajuste fiscal es necesario, pero NO PUEDE TRANSFORMARSE en la identidad del Gobierno” Dice que no se pone nervioso cuando va a hablar la vocera de Gobierno. Y cree que son reversibles los escollos que observa en el proceso de instalación del Gobierno.
El abogado y exministro de Educación Raúl Figueroa Salas sabe de “escollos”. Durante su gestión en el segundo período de Sebastián Piñera, un sector de la oposición quiso acusarlo constitucionalmente por insistir en el retorno a clases presencial de los alumnos durante la pandemia. Logró evitar la destitución y su tarea durante el covid terminó calificada como “notable” en un estudio del Banco Mundial. Hoy, como director del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello (UNAB), encabeza un equipo que investiga sobre políticas públicas, movilidad social, mercado laboral, crimen organizado y otros temas.
Respecto del Gobierno, estima que uno de los nudos a resolver es que la agenda de ajuste fiscal de Hacienda está opacando la labor de los ministerios sectoriales. ¿Cómo está observando el clima entre Gobierno y oposición a dos meses del ingreso de la administración de Kast a La Moneda? Lo que estamos viendo es un gobierno que se encontró con un proceso de instalación que fue mucho más rápido que el que probablemente se tenía proyectado, que siempre es complejo. Que además aquí tuvo una característica particular, porque la instalación del Gobierno empezó en enero en la práctica, atendida la debilidad del gobierno anterior.
Y, por lo tanto, hay una necesidad cada vez más evidente de que el Gobierno concluya esta instalación y despliegue con la máxima potencia la agenda por la cual fue elegido. ¿No es paradójico que habiendo iniciado el proceso de instalación aún antes de llegar a La Moneda no se ve que acoten en lo más importante que ofrecieron, que era la seguridad? Precisamente, como la instalación empezó antes, el ajuste necesario posterior a esa instalación también se le anticipa, creo yo.
Se anticipó en la práctica y el Gobierno debe reaccionar rápido frente a esa necesidad. ¿Qué tipo de ajuste? ¿ Cambiar a un par de ministros o ministras? Cuando me refiero a ajustes no me refiero a cambios de personas, sino que a sacar rápidamente las conclusiones de qué tan funcional ha sido el diseño inicial para el logro de sus objetivos y qué impulsos específicos tienen. “Hemos visto que el ajuste fiscal, que es totalmente necesario, de alguna forma se está transformando en la identidad del Gobierno. Y yo creo que eso es un problema. El ajuste fiscal es necesario, pero no puede transformarse en la identidad del Gobierno.
Porque esta administración tiene muchísimo más que demostrar y la ciudadanía está también expectante de que el Gobierno sintonice rápido con sus prioridades y le entregue vías de acción que le hagan sentido”. ¿Por ejemplo? Me parece que es fundamental que los ministros sectoriales, que son quienes tienen la mejor capacidad de sintonizar con las necesidades de la ciudadanía, desplieguen al máximo todas sus capacidades y toda su agenda.
Uno que se ha desplegado mucho es el ministro de Vivienda, Iván Poduje, sin embargo, ha sido muy vapuleado por algunos parlamentarios, pero por la opinión pública es mejor valorado. ¿Cómo se explica eso? Creo que, al margen de la forma, si uno va al fondo, lo que ha hecho el ministro de Vivienda es precisamente desplegar sus capacidades, demostrar que sintoniza con la ciudadanía y, junto con ello, desplegar una agenda que es portadora de buenas noticias. Eso hace que a la ciudadanía le parezca interesante lo que hace y, por lo tanto, el contrapunto que marca el ministro Poduje creo que hay que observarlo con alta precisión.
En paralelo, hay partidos molestos, porque piensan que precisamente el tema lo deben llevar los políticos. ¿Cómo se entiende? No, yo creo que la política sectorial es muy relevante para empujar el éxito de un gobierno. Y no veo que sean necesariamente los partidos políticos los que deban cargar con esa responsabilidad. Hoy día, más que nunca, la ciudadanía lo que espera es que los gobiernos sintonicen con sus problemas y que se actúe de una manera consistente con las soluciones. Y por eso creo que empoderar a los ministerios sectoriales es fundamental.
“Si se observa lo que ha ocurrido, de alguna manera, por un lado, la política fiscal ha concentrado los esfuerzos de todos los ministros sectoriales y ha opacado su propia gestión”. ¿Dónde está el problema? Porque hemos visto que la última gran noticia ha sido en torno a la filtración del oficio con las 142 medidas presupuestarias. Yo lo atribuyo a que los ministros sectoriales están de alguna forma inhibidos de actuar, porque están desarrollando sus medidas en función prácticamente exclusiva de la agenda que marca el Ministerio de Hacienda. Y esa agenda es muy valiosa, yo no quiero bajo ningún punto de vista desmerecer la agenda del Ministerio de Hacienda.
Pero creo que es muy importante que, por un lado, el ajuste fiscal no se transforme en la identidad del Gobierno y que, por otro lado, se puedan desplegar con fuerza los ministros sectoriales para que, sintonizando de mejor manera con la ciudadanía, sean portadores de buenas noticias. ¿Contribuye el Presidente cuando señala que en realidad las investigaciones en ciencia terminan en “preciosos” libros? La ciencia y la investigación es fundamental para el desarrollo de un país. Y, por lo tanto, la ciencia básica se financia fundamentalmente con fondos públicos precisamente porque genera bienes públicos. Pero el Presidente Kast dice que no genera empleo. Bonitos libros, pero no empleo. Creo que son cosas distintas. La ciencia básica no está llamada a generar empleo, lo que no significa que no tenga valor en sí misma.
Es fundamental para el desarrollo del capital humano en un país, para el desarrollo de la tecnología, de la innovación. ¿Metió los pies el Presidente al decir eso? No, yo creo que precisamente lo que nos muestra esa frase es que, de alguna manera, la agenda del Gobierno se está restringiendo exclusivamente a la agenda que dice relación con el ajuste fiscal. El ajuste fiscal es fundamental, pero no puede capturar el propósito mayor que tiene el Gobierno. El Ejecutivo tiene que ir mucho más allá de las meras herramientas de gestión.
La identidad de La Moneda tiene que vincularse con claridad en lo que dice relación con las necesidades de los ciudadanos y también con un ideario que a los ciudadanos les haga sentido, que es un ideario del cual este Gobierno debiese ser un portavoz privilegiado. ¿Cuál es ese ideario? El ideario de la libertad, el ideario del mérito, el ideario del progreso, el ideario de la justicia, son cuestiones que un gobierno de derecha representa mejor que ningún otro sector.
Y, por lo tanto, creo que lo que debiese venir para adelante es, sin dejar de lado la implementación de herramientas fiscales que son fundamentales, proyectar una agenda mucho más anclada en lo sectorial y muy anclada también en las ideas fundamentales de lo que el sector representa.
En Educación, los intereses de la ministra Arzola tienen mucho que ver con lo que usted defendió siendo ministro Creo que la agenda que ha desplegado la ministra Arzola es esencial para el sistema educativo chileno. Y dice relación con poner el foco en los aprendizajes, con recuperar autonomía en los establecimientos educacionales y dotarlos de capacidades para que puedan llevar adelante sus proyectos.
En un contexto en el que la continuidad del proceso educativo es fundamental y el compromiso de todas las comunidades con esos objetivos es lo que lo hace efectivamente posible, la suya me parece una agenda robusta y muy coherente con las verdaderas necesidades de nuestro sistema educativo. ¿Cuál es su “pero”? Me preocupan algunas cosas que creo que son fácilmente reversibles.
Una es que esta agenda, que a mí me parece interesante y muy bien dirigida a las necesidades del sistema, se puede ver opacada por las medidas de seguridad que se deben tomar en los establecimientos educacionales y que, a mi juicio, más bien corresponden a la agenda de otro ministerio y no del de educación. La tarea de velar por la seguridad en el país y evitar que los problemas de seguridad se traspasen a la escuela es propia del Ministerio de Seguridad.
Y creo que hacer esa distinción es fundamental precisamente para que el Ministerio de Educación pueda desplegar con fuerza sus medidas y generar sobre la base de esa agenda cambios que el sistema educativo necesita. ¿Ve un problema en el diseño original? Creo que lo que ha ocurrido es que los ministros sectoriales no tienen el posicionamiento ni el empoderamiento necesario para poder llevar adelante su acción con mayor efectividad. La idea de fondo es que los ministros sectoriales tienen que desplegar su agenda y que deben ser ellos los portadores de las buenas noticias que el Gobierno tiene que entregar. Ellos no pueden ver inhibidas sus capacidades por la fuerza que tengan otras medidas que son fundamentales, pero que no son propias de su sector. Que el ajuste fiscal que es necesario no puede transformarse en la única identidad del Gobierno.
Y que para poder desplegar un proyecto que sintoniza con las necesidades y que se ancla en la libertad, en la justicia, en el progreso, los ministros sectoriales tienen que estar más empoderados”. Usted, ¿se pone nervioso cuando va a hablar la ministra vocera, como les pasa a algunos chilenos? No, yo creo que la vocera de Gobierno está cumpliendo su rol de comunicar. Y creo que es fundamental que la vocera de Gobierno participe en la toma de decisiones para que esa comunicación sea más efectiva.
Si alguien quiere comunicar con fuerza, tiene que estar empoderado. ¿Cree que tras la Cuenta Pública del Presidente es momento de hacer el primer ajuste en el gabinete? OLLAVRACNÁITSIRC No, yo creo que más que ajustes en el gabinete, lo que hay que hacer son ajustes más específicos en la forma en que el gabinete está operando, que tiene que ver con lo que decía al principio, ¿cierto? Yo creo que no hay necesidad de cambiar ministros, lo importante es empoderar a los ministros. ¿Qué le pareció que primero se hablara de descontinuar el programa de alimentación escolar, por ejemplo, y luego se corrigiera señalando que la palabra no era descontinuar, sino reestructurar? La gestión política es fundamental para el éxito de un gobierno.
Y el oficio del Ministerio de Hacienda, que salió hace un par de semanas apuntando a ciertos recortes presupuestarios, creo que es un buen ejemplo de los errores que se cometen cuando se desprecia la política y se cree que no es necesario hacer gestión política. Afortunadamente, el ministro de Hacienda y luego los ministros sectoriales fueron muy claros en señalar que ninguno de esos programas tan importantes se iba a descontinuar.
Pero sí creo que ese oficio es un buen ejemplo de cómo, por un cierto desprecio a la política, se cometen errores evitables que terminan inhibiendo a los demás miembros del gabinete de poder desplegar con fuerza sus agendas que son positivas. n Autor: LILIAN OLIVARES. “Creo que empoderar a los ministerios sectoriales, quienes tienen la mejor capacidad para sintonizar con la ciudadanía, es fundamental”, enfatiza el abogado y exministro de Educación. Hace un diagnóstico de los dos meses del gobierno de Kast y advierte que es necesario dar señales a la ciudadanía. | RAÚL FIGUEROA, DIRECTOR EJECUTIVO DEL I. DE POLÍTICAS PÚBLICAS DE LA UNAB: El director del Instituto de Políticas Públicas de la UNAB, Raúl Figueroa.