El sello de Elsa Schiaparelli SURREALISMO EN CLAVE ALTA COSTURA
El sello de Elsa Schiaparelli SURREALISMO EN CLAVE ALTA COSTURA c-z o es o o HAUTE COUTURE_ El famoso «Lobster Telephone» (1938) de Dalí es parte del recorrido dedicado a la Maison Schiaparelli. El sello de Elsa Schiaparelli SURREALISMO EN CLAVE ALTA COSTURA De un zapato, creó un sombrero. Y, junto a amigos como Salvador Dalí, imaginó langostas en el vestuario y trajes en forma de esqueleto. Este año, el Victoria & Albert Museum de Londres le dedica una retrospectiva, bajo el nombre de «Fashion Becomes Art». Por_ Alfredo López J. Fotos_ Victoria & Albert Museum Es Es la primera vez que el V&Á Museum presenta una exposición exposición en el Reino Unido dedicada a la Maison Schiapare/li. Schiapare/li. A partir de 1920 y hasta la actualidad, la exposición recorre la historia y el impacto de una de las diseñadoras más innovadoras del siglo XX. La muestra traza los orígenes de la casa desde sus primeras prendas prendas revolucionarias hasta su encarnación actual, bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry. El recorrido consagra a Elsa Schiaparelli (1890-1973) como una figura clave en la innovación innovación de la confección, el arte y las artes escénicas en París, Londres y Nueva York durante el período de entreguerras. En el relato no sólo destaca la trayectoria de una mujer emprendedora, emprendedora, sino que se exhiben sus célebres creaciones, muchas de ellas muy poco vistas. La exhibición pone en relieve la sucursal londinense de Schiaparelli, junto a una clientela dinámica e independiente independiente que, hasta hoy, recuerda los pasos de la diseñadora por la capital británica. Una niña poco agraciada Para Elsa, la moda era un dominio mayor.
Creía firmemente que la sociedad le debía a la Moda una gratitud histórica, un medio por el cual hombres y mujeres habían logrado acentuar sus roles y establecer sus dominios de poder para imponerse en medio de la indómita Naturaleza. Nacida en el Palazzo Corsini, en Roma, su padre era un intelectual intelectual experto en sánscrito que llegó a ser decano de la prestigiosa prestigiosa Universidad de La Sapienza. Su madre, la estricta y tajante marquesa María de Dominicis, siempre consideró que su hija era desafortunada en belleza, “con poca gracia”, decía abiertamente.
La misma Elsa recordaría con los años que cada vez que paseaba por el jardín se ponía flores en la cabeza, en las orejas, en la boca y hasta en los orificios de la nariz para contrarrestar una fealdad de la que no podía escapar. Afortunadamente, buscó refugio en su tío paterno, el astrónomo Giovanni Schiapareffi, quien le enseñó a distinguir las estrellas y la trayectoria de los cometas. Ahí comenzó a soñar.... El sello de Elsa Schiaparelli SURREALISMO EN CLAVE ALTA COSTURA A los 21 años escribía poemas eróticos, algo que su familia no le perdonó. La ingresaron inmediatamente a un internado suizo. Rebelde, sentía que su Italia natal era demasiado conservadora para su espíritu libre por lo que se trasladó a Londres en 1910, donde conoció al conde Wilhelm de Wendt de Kerlor. Se casaron, casaron, tuvieron una hija, pero todo se desmoronó cuando él la dejó por Isadora Duncan, uno de los emblemas de la danza moderna. Elsa no se rindió y finalmente fue en París donde libera sus ambiciones ambiciones creativas. Conoce a Paul Poiret, el modisto que liberó a la mujer del corsé, a los dadaístas, a los surrealistas y, por supuesto, a su amigo Salvador Dalí.
Toda esa travesía está presente en la muestra «Fashion Becomes Art». Más de 400 objetos, entre ellos, 100 conjuntos y 50 obras de arte, además de accesorios, joyas, pinturas, fotografías, muebles, perfumes y material de archivo.
Entre las piezas más destacadas está el vestido Skeleton de 1938, el único ejemplar que es parte de la colección permanente del V&A, así como el modelo Tears de 1938 y el famoso sombrero con forma de zapato invertido, todos ellos concebidos junto a Dalí. 4 Momentos Hasta el 08 de noviembre, «Guardarropa moderno», comienza con la apertura de la tienda de Elsa en París y el estilo urbano de sus primeras creaciones, con pantalones, trajes de noche, vestidos de lamé dorado y diseños con estampados circenses. Asimismo, sombreros con forma de trenzas, además de zapatos con rayas o piel de leopardo; «Constelaciones Creativas», explora la profunda profunda conexión de Elsa con el Arte. En el París de los años 20 y 30, colaboró con pintores, escultores y escritores surrealistas que compartían su amor por lo absurdo y lo subversivo.
Esta sección destaca las relaciones de Schiaparelli con estos creadores, con obras clave en diálogo con algunos de sus diseños más audaces. a o a a a o o cf) o a Retrato de Elsa Schiaparelli por Man Ray (1933) © David Parry PA Media Assignments r Schiaparelli: la moda se convierte en arte en el V&A South Kensinqton. Schiaparelli Alta Costura Otoño-Invierno (2024) » 41_. El sello de Elsa Schiaparelli SURREALISMO EN CLAVE ALTA COSTURA Junto al famoso «Teléfono langosta» (1938) de Dalí se exhibe el llamado vestido Langosta de 1937. En este capítulo también se incluye un abrigo de noche creado junto al poeta Jean Cocteau con perfiles faciales reflejados en hilos de oro que forman un jarrón lleno de rosas de seda. Elsa también encargó a artistas la creación de obras y diseños para sus anuncios y boutiques. De ese modo, aparecen numerosos retratos que reflejan su gusto ecléctico, incluyendo fotografias de Man Ray y Cecil Beaton. Destacan sus colaboraciones con Alberto Alberto Giacometti, Leonor Fi, Meret Oppenheim, Elsa Triolet y Jean Schlumberger. Mientras Coco Chanel la desestimaba como “esa artista italiana italiana que hace ropa”, más allá de París, Schiaparelli era maestra de la autopromoción y asistía a eventos glamorosos luciendo sus propias creaciones. De ahí que la tercera sección de la exposición, «Beyond Paris», explora cómo la modista alcanzó renombre fuera del mundo de la Haute Couture francesa. La inauguración de su salón en Mayfair, Londres, en 1933, consolidó su presencia internacional, internacional, dando paso al movimiento surrealista británico.
También se exhibe un conjunto de obras de arte, así como prendas elegantes y poco vistas que llevan la etiqueta Schi apare/li London, incluyendo un suntuoso traje de terciopelo burdeos con elaborados bordados dorados, un vestido y un abrigo usados en la coronación del rey Jorge VI, en 1937. Se incluye el único vestido de novia que se conserva de su autoría.
Un modelo confeccionado en rayón arrugado color ostra con hilos metálicos que vistió Rosalinde Gilbert, coleccionista y propietaria propietaria de su propia casa de moda mayorista, el día de su boda en la Sinagoga Golders Green de Londres. La visión contemporánea Entre las décadas de 1930 y 1950, Elsa diseñó vestuario para producciones teatrales y cinematográficas británicas, francesas y estadounidenses.
Entre sus creaciones más destacadas se encuentra encuentra el vestuario que diseñó para Mae West en la película «Every Days a Holiday» (1937). También fue la diseñadora predilecta del vestuario personal de las principales figuras de época, como Marlene Dietrich, quien se declaraba devota de sus trajes de pantalón de corte impecable. «A Golden ibread., la sección final del montaje en el V&A Museum, Museum, celebra su influencia inalterable y el inmenso legado de su diseño y la conecta con la visión contemporánea de la marca bajo el legado que ahora continúa el director creativo Daniel Roseberry. Roseberry.
Desde 2019, ha sido él quien ha impulsado a la maison a través de piezas innovadoras e impredecibles, mostrando técnicas como drapeados, bordados y adornos de encaje: “Me gusta tomar aspectos de quien yo soy, de mi propia creación, y combinarlos con diferentes elementos del mundo de Elsa. Cuando empecé, era muy importante para mí hacer algo que fuese personal y que a la vez capturara el espíritu de la casa. Más que literalmente recrear su iconografía tan específica de su tiempo, quise entrar en nuevos diálogos. Incorporé esos códigos, revisé archivos y todo se dio muy natural. Me siento muy en Línea con su mundo”, sostiene Roseberry. Esta es la primera muestra del museo dedicada a la couturi&e italiana desde la reapertura de la Casa Schiapareffi, que había cerrado sus puertas en 1954. Fue en 2006 cuando Diego Della Valle, el fundador de Tod, compró la maison y la trajo de regreso a su dirección original, en la Place Vendóme. Una etiqueta de la moda de autor que parecía olvidada, y que hoy regresa más robusta que nunca. Dos modelos de la couturiére Elsa Schiaparelli «Vogue» (1936) o: E o C) C3 o 42_ La Panera ii_ mayo 2026.