Columnas de Opinión: Sobre historia, política y otras menudencias La crisis del Periodo Liberal, Balmaceda y su Gobierno
Columnas de Opinión: Sobre historia, política y otras menudencias La crisis del Periodo Liberal, Balmaceda y su Gobierno El periodo liberal, del cual ya hemos hablado, en columnas anteriores, termina con el gobierno del Presidente José Manuel Balmaceda. Don José Manuel, era lo que se dice, un aristócrata. Su padre había sido un portaliano y amigo del presidente Montt. Se educó en el Seminario de Santiago, más pronto perdió los propósitos eclesiásticos. Más tarde ingresó a la política, asumiendo la máxima magistratura en 1886. Las elecciones fueron -como era la costumbre en la épocamanipuladas por el presidente de turno, en éste caso, Don Domingo Santa Maria.
Cuando se acusaba al presidente Santa María de interventor electoral, éste respondía, sin ambigüedades: «Si lo soy», tendría que estar loco, para permitir que el esfuerzo de hombres como Portales, Montt y otros, se perdiera entregando el gobierno a insensatos. En cierta ocasión el ministro Abdón Cifuentes, ingresó intespectivamente al despacho del presidente Errázuriz Zañartu y lo sorprendió con sendos bultos para intervenir las elecciones. Ante la evidencia, Cifuentes preguntó: ¿ Excelencia, habrán alguna vez elecciones libres en Chile? ¡ Nunca Cifuentes !. Fue la respuesta de Errázuriz. [Ver Vial, G.
Cinco Siglos de Historia] Alberto Edwards, retrata así al flamante presidente «. .. Era un hombre joven todavía, de arrogante y distinguida figura, de y modales finos seductores. .. inteligencia rápida, imaginación ardiente, de brillo y ampulosidad en el verbo. La fogosidad de su temperamento, contrastaba con el carácter frío, opaco y calculador de la clase alta chilena». Edwards. A. La fronda Aristocrática. Como buen liberal que era, Balmaceda propuso: Ampliar el derecho a sufragio; un amplio plan de obras públicas, especialmente en materia ferrocarriles y comunicación telegráfica y fomento a la industria nacional. Buscaba además, reformas a la educación, reorganizando la enseñanza primaria y superior y aumentar la construcción de escuelas, tareas que fue cumpliendo con gran dinamismo. El ideal balmacedista, se había caracterizado durante toda su trayectoria política, por reducir las facultades presidenciales. Esa era la bandera de lucha, de la aristocracia liberal. Sin embargo, una vez que llegó a la presidencia, cambió radicalmente su visión al respecto y se transformó en un ferviente defensor de las prerrogativas presidenciales, como celoso de sus atribuciones. Esta fue una de las causas de la sustantiva pérdida del apoyo político y antecedentes de la revolución. Este cambio del presidente, no coincidía con la ideología liberal vigente, que se expresaba en el Congreso y que el mismo -reiterohabía sostenido y defendido con pasión durante muchos años.
En relación a la riqueza del Salitre, el Presidente Balmaceda señaló en su famoso discurso de Iquique, en mayo de 1889 que «. .. la propiedad [del salitre] es casi toda de extranjeros y se concentra en individuos de una sola nacionalidad.
Preferiría que aquella propiedad fuese también de chilenos» y luego agregaba, ». .. la aplicación del capital chileno, en aquella industria, produciría para nosotros los beneficios de la exportación de nuestra propia riqueza». Balmaceda, cuestión relevante, nunca propuso estatizar la riqueza del salitre. Como liberal, deseaba que el capital privado nacional, invirtiera en la industria del nitrato. Sin ser estatista, pensaba que el Estado debía conservar una parte de la propiedad salitrera, para resguardar su influencia en la producción y venta. También deseaba que la propiedad de los ferrocarriles sea nacional, pública o privada.
Por último, «Debemos invertir -señalaba el Presidenteel excedente de la renta. .. en obras productivas, para que en el momento en que el salitre se agote o se menoscabe su importancia,. .. hayamos formado la industria nacional y los ferrocarriles nacionales, la base de nuevas rentas y de una positiva grandeza» Todas estas ideas y el temor de que Balmaceda, intentara -como era la costumbreimponer su propio candidato para sucederlo, alejaron definitivamente el apoyo de 'moros y cristianos' y de los más influyentes líderes del Congreso. Balmaceda empezaba a quedarse solo y a buscar el apoyo del ejército. Aquí, en estos elementos, deberemos encontrar las principales causas y antecedentes de la Guerra Civil, que se desató en 1891 y de la cual, hablaremos el próximo domingo.. Guido Sarabia Acuña