La difíciles tareas que dejan los incendios forestales
La difíciles tareas que dejan los incendios forestales Editorial Editorial La difíciles tareas que dejan los incendios forestales La tragedia que golpeó ala Región del Biobío durantela última semana no admite lecturas livianas ni respuestas de corto plazo. Los incendios forestales están dejando un saldo devastador con, hasta ahora, 20 personas fallecidas, viviendas completamente destruidas y cientos de familias que, en cuestión de horas, vieron desaparecer el esfuerzo de toda una vida.
Desde la noche del sábado 17, la emergencia ha marcado la actividaddela Región durante toda la última semana sin pausa, mostrando. los trágicos efectos que dejan los siniestros a su paso y también dejando planteadas grandesinterrogantes defondo. Tras la declaración deestado decatástrofe, el amplio despliegue de brigadas y aeronaves delsectorpúblico y privado para combatirel fuego y la enorma cantidad de testimonios delasfamilias damnificadas vuelven las preguntas desiempre. Estasse relacionan con el origen delossiniestros, la reacción y posterior proceso de la reconstrucción porla emergencia, y las lecciones que nos dejan estos hechos.
En lo primero, estáclaro quela investigación que encabeza la Fiscalía sobre el origen de los incendios resulta fundamental para determinar responsabilidades y entregar certezas a una ciudadanía que está golpeada por la magnitud de la tragedia. No se trata solo de establecer si hubo intencionalidad o negligencias, sino de dar una señal clara de que estos hechos son posibles de indagar y de determinar responsabilidades.
El proceso judicial, en este contexto, también cumple un rol reparador para quienes lo perdieron todo y los recientes avances en la identificación de un posible imputado por el origen del fuego en un hito destacable en tiempo tan acotado. Ensegundo término, es relevante destacar quese abre un complejo proceso de reconstrucción que estará marcado porun cambio de mando presidencial. El próximo 11 de marzo, Gabriel Boric dejará la Presidencia dela República y asumirá José Antonio Kast, un escenario que exige coordinación y sentido de urgencia. La voluntad manifestada porambos para articular un trabajo conjunto es unaseñal positiva, especialmente para las familias afectadas, que no pueden convertirse en víctimas de la transición política. De hecho, tanto Boric como Kast lo dejaron en claro el pasado miércoles cuando ambos visitaron, de forma separada pero en la mismajornada, laszonas más afectadas porlos incendios forestales.
Ese día, tanto el actual mandatario como el presidente electo tuvieTon. especial cuidado en reiterarla voluntad de abordarla contingenciayla posteriorrecontruccióncon unsentido colaborativo ysiemciayla posteriorrecontruccióncon unsentido colaborativo ysiemLa emergencia ha marcado la actividad de la Región durante toda la última semana, sin pausas, mostrando los trágicos efectos que dejan los siniestros asu paso y también dejando planteadas grandes interrogantes de fondo. pre poniendoalas familiasafectadasen el centro dela preocupación. La idea es que la reconstrucción debe ser planificada, con recursos suficientes y solucionesdefinitivas, evitando improvisaciones y respuestas parciales que solo prolongan la precariedad.
Antes de cualquier crítica o comparación con otros procesos de reconstrucción vividos en el país, las autoridades locales deben poúnersea disposición para impulsar las gestiones destinadas la recuparación de las vividas destruidas, asícomo también mantener una constante revisión de los avances que se vayan concretando. Untercer elemento que deja esta tragedia esla necesidad de redefinir las prioridades nacionales en materia de incendios forestales. Biobío vuelve a demostrar queel país sigue reaccionando más delo que previene. El cambio climático, el crecimiento urbano sin ordenamiento adecuado y la cercanía de zonas productivas con áreas habitadas han creado un escenario de alto riesgo permanente. Enfrentarestarealidad exige políticas pú blicas más ambiciosas, inversión sostenida en prevención y una revisión profunda de cómo se gestiona el territorio de cada comuna. No basta con reforzar el combate del fuego sinose actúa con decisión antes de que este se inicie, A ello se suma un aspecto muchas vecesrelegado, comoesel conocimien: toyla preparación de lacomunidad. La experiencia reciente evidencia que muchas personas no saben cómo reaccionar ante un incendio forestal, cuándo evacuar, qué medidas adoptarocómo protegerse en los primeros minutos, que suelen ser decisivos. Generarmayoreducación y capacitación en esta materianoes un complemento, sino una necesidad urgente. Una ciudadanía informada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, y redu cirsignificativamente el impacto de estas emergencias.
Finalmente, el país debe avanzar hacia una comprensión másamplia del problema, que vaya más allá de la llamada "cultura preventiva" ode la simple reacción frente a una alerta Prevenir incendios forestales implica planificación territorial, educación permanente, participación comunitaria y una mirada de largo plazo queintegre ciencia, gestión pública y responsabilidad privada.
Mientras sigamos abordando estas tragedias como episodios aislados y no como parte de una crisis estructural, seguiremos realizando diagnósticos o debatiendo propuestas que no se concretan, cuando lo realmente necesario esavanzaren políticas públicas que ayuden a que estas tragedias no se vuelvan a repetir. ayuden a que estas tragedias no se vuelvan a repetir. ayuden a que estas tragedias no se vuelvan a repetir. ayuden a que estas tragedias no se vuelvan a repetir.. La emergencia ha marcado la actividad de la Región durante toda la última semana, sin pausas, mostrando los trágicos efectos que dejan los siniestros asu paso y también dejando planteadas grandes interrogantes de fondo. Editorial