EDITORIAL: Inicio del horario de invierno
EDITORIAL: Inicio del horario de invierno Son muchos los países que aplican los horarios de invierno y verano, para aprovechar mejor las horas de sol, lo que significa iniciar las actividades productivas más temprano en verano y más tarde en invierno, lo que se debe traducir en un ahorro de energía eléctrica.
El pasado sábado a la medianoche, Chile volvió a poner en práctica el horario de invierno, lo que significó que los relojes se atrasarán una hora en todo el país, excepto en la Región de Magallanes y en la Antártica Chilena. Por su parte, la población de Rapa Nui y de la Isla Salas y Gómez tuvieron que atrasar sus relojes en 60 minutos el sábado, pero a las 22.00 horas. Esto permite a gran parte del país aprovechar mejor la luz solar en la mañana.
Este sistema de movimiento horario es conocido en el mundo como "Daylight saving time" (DST) y fue descubierto por el constructor inglés William Willet, quien durante sus paseos a caballo se sorprendía porque muchos de sus compatriotas estaban durmiendo en la mejor hora del día. Hizo su propuesta a las autoridades y en 1916 se comenzó a aplicar en algunos países europeos.
Quienes lo defienden sostienen que el ahorro energético es de al menos 5%, pero los críticos del sistema dicen que nunca se ha demostrado un ahorro real y que hay inconvenientes, ya que afectan los sistemas de registro de datos, a la maquinaria industrial, y los procesos guiados por un computador que requieren una secuencia temporal, entre otros.
En 1968, durante el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montal va, Chile adoptó esta medida para hacer frente a la grave sequía que había llevado incluso a racionar el suministro eléctrico en varias regiones, cuando las centrales hidroeléctricas carecían de la disponibilidad suficiente para la generación de energía. Originalmente se pensó como una medida temporal, pero dos años más tarde se fijó como iniciativa permanente, cuando el decreto 1.489 fijó el horario de verano entre octubre y marzo de cada año. En 2022 se exceptuó a la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que en forma permanente tendrían el horario de verano (GMT -3), debido a las especiales condiciones de su geografía.
Desde su inicio en Chile, el propósito del cambio de horario ha sido disminuir el consumo de energía (primero del carbón y luego, la energía eléctrica) a partir del aprovechamiento de más horas de luz solar, pero su implementación ha generado externalidades que ameritan su revisión.
Si bien es cierto el comercio, la agricultura y la práctica deportiva pueden verse estimuladas en los cambios horarios, especialmente en verano, la comisión de delitos, los desajustes a nivel de computadoras, relojes y en la combinación de vuelos internacionales, o los efectos que produce en la salud de las personas, deben llamar a su reflexión. Al retroceder los relojes, también se modifican los relojes biológicos de las personas, y especialmente se produce una alteración de los horarios de sueños de los bebés.
Pero en la eterna polémica del cambio de hora, el real problema no se da este abril, cuando el país vuelve a alinearse con los ritmos de la luz natural, sino que se da en octubre, cuando se pasa al llamado horario de verano y las personas deben despertar en la oscuridad.
Los cardiólogos dicen que estos desajustes pueden incrementar el riesgo de accidentes cardiovasculares y otros trastornos, aquejando incluso el rendimiento en el trabajo y los estudios y afectando la sensación de bienestar de las personas, con sensación de fatiga, dificultades para levantarse, episodios de ansiedad, irritabilidad, además de una menor productividad en las labores diarias.
Luego de 58 años de haberse iniciado el cambio de horario en nuestro país, se sigue esgrimiendo la misma razón: aprovechar la luz solar para reducir el consumo de energía eléctrica, mientras las críticas se mantienen, de quienes creen que no hay claridad acerca de los beneficios de esa medida e insisten en su revisión. Luego de 58 años del cambio de horario, se sigue esgrimiendo la misma razón: aprovechar la luz solar para reducir el consumo de electricidad, pero se critica que no son claros los beneficios..