Autor: María Jesús Hald Epidemióloga, Facultad de Medicina, U. Andrés Bello
Cartas: Vectores bajo control
Cartas: Vectores bajo control La reciente detección de un ejemplar adulto de Aedes aegypti en el aeropuerto de Santiago ha generado preocupación pública, especialmente en un contexto regional donde dengue, chikungunya y fiebre amarilla muestran una circulación activa. Sin embargo, desde una perspectiva epidemiológica, este hallazgo debe entenderse principalmente como una señal de que los sistemas de vigilancia y control están funcionando, más que como un indicador de un riesgo sanitario inminente. Chile no presenta transmisión autóctona sostenida de estas arbovirosis en territorio continental. Los casos corresponden, en su mayoría, a personas que se infectaron fuera del país, con la excepción de la transmisión local registrada en Isla de Pascua. Esta situación ha sido posible gracias a condiciones climáticas y geográficas poco favorables para el vector y a una vigilancia entomológica permanente, focalizada en puntos estratégicos de ingreso. En la región, el dengue continúa siendo la arbovirosis más frecuente. Aunque su letalidad es baja con diagnóstico oportuno, puede derivar en cuadros graves, especialmente en reinfecciones. El chikungunya, por su parte, rara vez es letal, pero genera una importante carga de morbilidad debido a secuelas articulares prolongadas. La fiebre amarilla, menos común, mantiene una alta cartas@estrellavalpo.cl letalidad en sus formas graves, lo que refuerza la importancia de la vacunación en zonas de riesgo. Detectar precozmente un vector y activar medidas de control no equivale a un fracaso sanitario. Por el contrario, expresa la capacidad del sistema para anticiparse y proteger a la población. En un escenario de cambio climático y expansión de vectores, la vigilancia activa, la prevención comunitaria y la información basada en evidencia son herramientas esenciales para resguardar la salud pública. DINOS LO QUE PIENSAS Autor: María Jesús Hald Epidemióloga, Facultad de Medicina, U. Andrés Bello. DINOS LO QUE PIENSAS