Editorial: CTCI ante el recorte presupuestario
Editorial: CTCI ante el recorte presupuestario El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI) ha debido enfrentar, como todas las otras carteras, la instrucción gubernamental de recortar un 3% de su presupuesto.
Este es un ministerio nuevo (2018) y su espectro de acción es más amplio que la equívoca denotación de Ministerio “de Ciencia”. La interrelación de la CTCI entre sí, y con el resto del aparato productivo, directa o indirectamente, constituye una parte importante de su quehacer y de sus objetivos permanentes. da y meritocrática trayectoria académica, profesional y emprendedora, desplegada mayoritariamente en Estados Unidos, desde donde se trasladó para incorporarse al gabinete.
Por ello tiene una mirada más objetiva y menos involucrada con los distintos grupos de interés que interactúan con su ministerio y, además, está sustentada en el conocimiento de cómo esas tareas se realizan en el país más avanzado del mundo en estas materias.
Sus anuncios respecto de los recortes corresponden a dos áreas principales: el programa de magísteres y el de posdoctorados que Becas Chile financiaba fuera del país, que queda suspendido por este año, y el programa InES (Innovación en Educación Superior), que queda eliminado.
En relación con el primero, aunque Lincolao indicó que apreciaba los resultados que el programa había logrado, al enfrentar la necesidad del recorte, y dada la mayor sofisticación alcanzada por nuestro sistema universitario en los últimos 20 años, prefirió reforzar los respectivos programas nacionales, de costo significativamente menor que fuera de Chile, lo que, además, colabora con la mejoría que han estado procurando las universidades chilenas.
Respecto del InES, indicó que intentaría fusionarlo con el FIU (Fondo de Innovación Universitario), y aunque varios expertos consideran que ambos programas tienen objetivos distintos, la decisión de cortar el primero se basó en que estaba orientado al fortalecimiento de las capacidades institucionales de las universidades, considerado menos esencial que el segundo, que busca generar capacidades basales de largo plazo. Si se asume que los recortes fueron una exigencia de Hacienda para todas las carteras ministeriales, los criterios utilizados por el Ministerio de CTCI para escoger los suyos parecen estar bien orientados.
Y aunque desde hace tiempo se discute que el porcentaje del PIB que se destina a Ciencia, Tecnología e Innovación es demasiado bajo, el hecho de que eso haya permanecido así por más de 25 años indica la baja valoración que el país les ha dado a estas materias. Ello requiere una urgente corrección, especialmente si se quiere impulsar el desarrollo, pues es el camino que el mundo más avanzado ha seguido.
La ministra, Ximena Lincolao, muestra una destacaLa ministra aporta una destacada trayectoria y una mirada más objetiva en estas materias.. La ministra, Ximena Lincolao, muestra una destacaLa ministra aporta una destacada trayectoria y una mirada más objetiva en estas materias.