Autor: Dra. Sandra Lanza Sagardia, presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida (SOCHIMEV).
Columnas de Opinión: Lo que Chile no puede dejar de hacer: invertir en prevención
Columnas de Opinión: Lo que Chile no puede dejar de hacer: invertir en prevención n tiempos de ajuste fiscal, la discusión sobre el uso de los recursos públicos se vuelve inevitable. Sin embargo, hay decisiones que, más que ahorro, pueden transformarse en errores estratégicos de alto costo. Reducir la inversión en prevención en salud es una de ellas.
Durante décadas, Chile ha avanzado en extender la esuna realidad menos visible: vivimos más años, sí, pero muchos de ellos con enfermedades crónicas que deterioran la calidad de vida y aumentan la presión sobre el sistema sanitario. Frente a este escenario, recortar recursos destinados a prevenir la enfermedad no solo es contradictorio, es profundamente ineficiente. La evidencia es contundente. Según el reciente informe The health of nations del Mckinsey Health Institute, hasta un 65% de la carga de enfermedad podría reducirse mediante intervenciones preventivas. Aun así, los países destinan en promedio menos del 2% de su gasto en salud a este propósito. Cuando se disminuye la inversión en prevención, no se elimina el gasto: se traslada hacia el futuro amplificado. Más hospitalizaciones, tratamientos más complejos y costosos, mayor carga para los equipos de salud y una pérdida sostenida de productividad. Sumado a insatisfacción de quienes reciben la atención y una menor calidad de vida. Lo más relevante y menos considerado, es que la prevención no solo mejora la salud: es una inversión altamente rentable. En promedio, por cada dólar invertido en intervenciones preventivas, se generan cerca de 4 dólares en beneficios económicos y sociales. En algunos casos, el retorno es aún más contundente.
El control del tabaco es probablemente el ejemplo más claro: por cada dólar invertido en políticas antitabaco, se pueden generar alrededor de 35 dólares de retorno, gracias a la reducción de enfermedades, hospitalizaciones y muertes prematuras, además del impacto positivo en la productividad. Es decir, no invertir en prevención no es neutral: es estratégicamente irracional. Sin embargo, este no es solo un desafío del sector salud. Implica comprender que la salud se construye en múltiples espacios: en las escuelas, en los trabajos, en las ciudades y en las políticas públicas que los configuran. Cuando dejamos de invertir en preservar la salud y evitar la enfermedad, no estamos ahorrando. Estamos dejando de capturar una de las mejores inversiones públicas disponibles. peranza de vida. No obstante, ese logro convive hoy con Más hospitalizaciones, tratamientos más complejos y costosos, mayor carga para los equipos de salud y una pérdida sostenida de productividad. Autor: Dra. Sandra Lanza Sagardia, presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida (SOCHIMEV).. Columna peranza de vida. No obstante, ese logro convive hoy con Más hospitalizaciones, tratamientos más complejos y costosos, mayor carga para los equipos de salud y una pérdida sostenida de productividad.