Autor: JUAN MORALES
"El atacante tenía una obsesión con la inspectora y con el Segundo Medio C"
"El atacante tenía una obsesión con la inspectora y con el Segundo Medio C" inutos después del ataque, César Roas, concejal por Calama y apoderado M de una alumna de quinto básico del Instituto Obispo Silva Lezaeta, recibió un mensaje del colegio que le decía que debía ir a buscar a su hija de manera urgente. No le entregaron mayores detalles.
Cuando llegó, reinaba un caos de desinformación y rumores entre los apoderados, quienes se apiñaron en la entrada, desesperados. "Corrían muchas versiones, todas falsas, hasta que de repente alguien dijo que había muerto una profesora a cuchillazos; cuando empezaron a llegar ambulancias y policías, entonces uno ahí se desespera un poco más", relata. Hubo papás que comenzaron a patear y empujar la puerta de entrada y otros derechamente saltaron el muro perimetral del establecimiento.
Más sosegados, una vez que la situación estuvo controlada y tras enterarse de lo espeluznante del episodio, el concejal Rojas se sintió en la obligación, como apoderado, de hacerse parte en la causa e interpuso una querella en contra del autor del ataque, un alumno de cuarto medio. "Desde entonces he hablado con un montón de apoderados y ya tenemos una versión más o menos clara de lo ocurrió", dice. La trampa "El atacante tenía una obsesión con la inspectora y con el Segundo Medio C, curso con el que había tenido varios episodios de ATON violencia.
Es bastante extraño que alguien de cuarto medio estuviera tan obsesionado con un curso dos años menor", cuenta. "Se trata de un joven muy retraído, aislado y el colegio tenía conocimiento de que estaba con algún tipo de tratamiento, tomando medicamentos.
No sé cuál". "El día del ataque, finalizando un recreo, este joven fue al baño y comenzó a llamar a la inspectora (María Victoria Reyes, de 59 años), que estaba cerca, diciéndole que las pastillas no le estaban haciendo efecto, que por favor fuera a verlo. Cuando la inspectora fue, empezó todo". El atacante utilizó el baño como una trampa mortal. Primero atacó a la inspectora con una cuchillada en el tórax que le provocaría la muerte, y luego a la paradocente que intentó defenderla, la que sigue internada con peligro de muerte. Tres alumnos del Segundo Medio C que estaban cerca del baño ingresaron para ayudar a las profesoras, pero INSTITUTO OBISPO SILVA LEZAETA « PORTONE fueron atacados, primero con gas pimienta, y luego con estocadas.
Uno de ellos está particularmente grave. "Esta fue una situación de mucho pánico", agrega el concejal Rojas. "Los demás alumnos comenzaron a ingresar a sus salas para protegerse y los profesores cerraron la puerta con pestillo y les ordenaron a los alumnos que se refugiaran debajo de las mesas". "Solo cuando el atacante salió al patio, los alumnos de segundo medio pudieron controlarlo, pero sobre todo uno de ellos, que hace deporte, quien, arriesgando su vida, logró hacerle una llave y reducirlo", cuenta. "Un maldito perdedor" "El atacante quería provocar mucho más daño”, agrega el concejal. "Tenía una serie de cuchillos, acelerante, fósforos y mucho gas pimienta.
Si no fuera por la valentía de estos chicos que lo redujeron, habría dejado un desastre mucho mayor". Una pista bastante elocuente de sus planes quedó registrado en un video de 36 segundos de duración que subió en su cuenta de YouTube titulado "Ataque al Instituto Lezaeta", en donde muestra imágenes del recinto educacional, acompañado de una canción cuya letra es del siguiente tenor: "I'm fu ** ing k ** ing all these c ** ks, I'm fu ** ng drilling through their pigs, I'm sh **ting all these fu ** ing losers" ("voy a matar a todos estos imbéciles, voy a atravesar a esos malditos cerdos, voy a dispararles a todos estos perdedores"), "That's what they get for calling me insane, I'm a loser b ** ch that sh ** ts at kids" ("Eso es lo que se merecen por llamarme loco, soy un maldito perdedor que dispara a niños")". La formalización del atacante fue pospuesta para este martes, en espera de una serie de exámenes siquiátricos y de informes de sicopedagogos del colegio. Autor: JUAN MORALES. "Este joven fue al baño y comenzó a llamar a la inspectora diciéndole que las pastillas no le estaban haciendo efecto. Cuando la inspectora fue, empezó todo", relata. Concejal de Calama y apoderado del colegio donde ocurrió la tragedia se querelló contra el imputado Tras la masacre muchos papás intentaron entrar a la fuerza al colegio.