Editorial: Plagas de roedores en liceos y escuelas
Editorial: Plagas de roedores en liceos y escuelas al como ha ocurrido lamentablemente en años anteriores, la suspensión de actividades académicas y la clausura de colegios por plagas de ratones ha vuelto a ser la tónica habitual en esta época T otoñal en la región.
Durante esta misma semana, se decretó el cierre de dos establecimientos educacionales por disposición de la autoridad sanitaria, específicamente el Liceo Industrial Chileno Alemán y el Jardín Frutillita, ambos en la comuna de Frutillar, a lo que se sumó la suspensión de clases en otras escuelas en Puerto Montt. La constante presencia de roedores en los recintos de educación está constituyendo un problema sanitario serio que debiera ser atendido con mucha mayor antelación por los respectivos sostenedores, para evitar llegar a estos escenarios extremos. Las plagas de roedores representan un riesgo real de contaminación en las unidades educativas, por la condición de vectores de diversas enfermedades que tienen estos animales.
La baja de las temperaturas y el aumento sostenido de las precipitaciones propias de esta etapa del año obligan a estos mamíferos a buscar refugio en los entretechos, bodegas y salas de clases, un fenómeno completamente cíclico que exige contar con planes de prevención anuales y no sólo reaccionar ante la contingencia. La aparición de fecas en comedores vulnera el derecho de los estudiantes y docentes a desempeñarse en un entorno seguro. No es aceptable que las comunidades deban recurrir a movilizaciones para visibilizar una carencia de infraestructura y salubridad que es del todo evidente. Las labores de desratización, el control de malezas y el sellado de los ductos deben ejecutarse en el período estival, garantizando así un inicio de año sin contratiempos sanitarios. Las autoridades locales y los sostenedores tienen el deber legal de anticiparse a esta contingencia ambiental, estableciendo protocolos preventivos que erradiquen definitivamente este foco de insalubridad y protejan el bienestar íntegro de la población escolar. La salud pública local no admite más demoras.
Resulta del todo imperativo que los servicios locales de educación asuman su mandato y devuelvan la total tranquilidad a las familias de la zona sur.. No es primera vez que en la estación otoñal, las actividades lectivas de los colegios tienen que ser interrumpidas en la región por la presencia de ratones. E Editorial