Editorial: Codelco y su nueva etapa de gobierno
Editorial: Codelco y su nueva etapa de gobierno La llegada de Bernardo Fontaine a la presidencia de Codelco abre una nueva etapa para la principal empresa estatal del país, pero también instala enormes expectativas y responsabilidades. No se trata únicamente de un cambio de liderazgo.
El nombramiento ocurre en uno de los momentos más complejos que ha enfrentado la cuprífera en décadas: caída de producción, alto endeudamiento, retrasos estructurales, cuestionamientos internos y crecientes dudas respecto de su capacidad para seguir siendo el gran soporte financiero del Estado chileno. Las cifras son elocuentes. Mientras el aporte de la empresa al Estado en los últimos años alcanzó cerca de US$7 mil millones, la deuda aumentó incluso por sobre esa cifra. En otras palabras, parte importante de los recursos entregados al país provinieron finalmente de endeudamiento y no de una capacidad real de generación sostenible de excedentes. No obstante, caer en una crítica frontal sería un error. Durante la administración de Máximo Pacheco hubo avances muy interesantes que darán beneficios enormes a la estatal, por lo pronto, los acuerdos con SQM, Anglo, Glencore y BHP. Al mismo tiempo, la experiencia internacional demuestra que incluso empresas estatales exitosas requieren modernización permanente. Casos como Equinor en Noruega o Saudi Aramco muestran que compañías ligadas a recursos estratégicos pueden mantener control estatal robusto y, al mismo tiempo, operar con altos niveles de eficiencia, transparencia y competitividad global. La diferencia radica en la calidad de la gestión, la autonomía técnica y la claridad estratégica. Ese parece ser precisamente el principal desafío de Codelco. Codelco sigue siendo estratégica para Chile no solo por su aporte económico directo, sino también por su impacto en empleo, inversión regional y desarrollo industrial. Regiones como Antofagasta conocen mejor que nadie esa positiva realidad. Codelco no es cualquier empresa. Sigue siendo uno de los principales pilares del país.. La llegada de Bernardo Fontaine es una oportunidad para mejorar lo necesario, reconociendo las cosas buenas que dejó la gestión de Máximo Pacheco. E Editorial Codelco no es cualquier empresa. Sigue siendo uno de los principales pilares del país.