"María Victoria era muy mamá, muy cercana con todos los niños””
"María Victoria era muy mamá, muy cercana con todos los niños”” Apoderados del colegio cuenta cómo era la inspectora fallecida en Calama María Victoria era muy mamá, muy cercana con todos los niños” Rafael Gumucio La lección más dura M. SeuNAsiD. ToeÁr. 1 La La comunidad del Instituto Obispo Silva Lezaeta permanece en shock. La inspectora María Victoria Reyes Vache, qtien murió este viernes tras el ataqte de un estudiante del mismo establecimiento, era una ligura prof undamente undamente querida por alumnos, apoderados apoderados y profesores.
Maryta García, madre de una es alumna y de una estudiante de Ç medio del colegio, cuenta que la mañana de este viernes la funcionaria salió, como siempre, a recibir a los estudiantes a medida que llegaban. “cuando iban ingresando ingresando les decía que estaban bonitos. A uno le dijo qué lindas tus zapatillas, a mi hiia la abrazó y le mencionó que tenía lindas sus añas. La verdad, aún no creo todo esto”, relata. la hija de Maryta está en un curso paralelo al alumno agresor. “Todos se conocen porque es un colegio muy integral integral y católico, que hace que comparlan comparlan entre sí, sobre todo quienes están desde chicos ahí Sablamos que el chico estaba en tratamiento”, señala. Cuando se produjo el ataque, cerca de las 10:30 de la mañana cerca del patio patio del establecimiento, la inspectora intentó intentó resguardar a los estudiantes. “Mi hija me contó que los intentó proteger, abrazó a algunos”, dice.
El hecho dejó además a una paradocente paradocente de 59 años en estado grave y a tres alumnos con lesiones de diversa consideración, uno de ellos trasladado a Antofagasta debido a la gravedad de sus heridas. Johs Valdebenito, apoderado de segundo segundo medio, conocía a María Victoria desde hace una década. “Con nosotros siempre se portó un siete. Ella siempre estaba presente. Se encargaba de muchas muchas cosas: que los niños estuvieran con el uniforme correcto, de ver licencias licencias o ausencias. Recibla las quejas, lo bueno y lo malo. También llevaba a los niños a la enfermerla. Todos la conocíamos”, conocíamos”, cuenta. Sobre su trato cercano, agrega: “Mi hija me dice que era una tía muy alegre. Siempre que me veía me llamaba por mi nombre”. Su hija, además, es compañera compañera de algunos de los estudiantes atacados. “uno de ellos fue trasladado a Antoíagasta porque su estado es grave”, grave”, indica. De acuerdo a los primeros antecedentes antecedentes del Ministerio Público, el autor del ataque es un alumno de 18 años de 4 medio, quien portaba dos mochilas, una de ellas con varios cuchillos. Según esplicó el fiscal regional de Antotagasta, Antotagasta, Juan Castro Bekios, el joven primero primero agredió a la inspectora con un arma cortopunzante, causándole la muerte, y luego atacó a una parudocente que intentó uusiliarla. Posteriormente, avanzó unos metros y arremetió contra al menos tres estudiantes estudiantes de 16 años en las canchas del colegio. Maria Victoria no solo trabajaba en el establecimiento, también era esalumna y llevaba cerca de 30 años como inspecNo inspecNo es una guerra. No hay bandos ni causas, sólo una autoridad que intenta intenta educar y paga por eso con su vida. La inspectora no estaba ahí para defenderse, defenderse, sino para sostener algo mucho más frágil: un orden basado en que alguien pueda decir “no” y que ese “no” sea aceptado. aceptado.
Ese gesto minino -separar, contener, poner limiteshoy parece intolerable, Y cuando un limite se vuelve Llevamos años intolerable, cualquier resenseñando que puesta empieza a parecer. posible. la violencia es la Durante años hemos forma más efectiva trabajado con esmero en de conseguir algo. desacreditar toda forma de autoridad. La contundiHoy contundiHoy sufrimos 1155 mos con abuso, la redaciconsecueiscuss. redaciconsecueiscuss. mos a sospecha, la desarmamos desarmamos hasta dejarla sin lenguaje. Después, con cierta hipocresía, nos escandalizamos cuando alguien educado educado en ese clima decide que no hay nada que obedecer. La violencia no aparece de pronto: se instala lentamente, como una costumbre. Primero en el tono, luego en el gesto, tinalmente en el acto. La inspectora murió haciendo su trabajo. No hay épica ni consuelo en eso. Sólo ana evidencia incómoda: una sociedad que no protege a quienes enseñan termina educando educando para la violencia. Y cuando eso ocurre, ocurre, el colegio deja de ser un lugar donde se aprende a vivir con otros y se convierte en un lugar donde se mata sin esplicación. tora. El próuinio 30 de junio cumplirla tres décadas de matrimonio con su esposo, esposo, Emilio Collao. “El llegó altiro cuando cuando sucedió todo. Sus dos hijos universitarios universitarios vienen viajando”, relata Maryta. Sus propios hijos también estudiaron en el colegio, lo que reforzaba su vinculo vinculo con la comunidad. “Era muy mamá con todos los niños, muy cercana. Por eso estamos todos tan afectados: alumnos, alumnos, apoderados y funcionarios. El colegio, colegio, de los pocos lugares que creías seguro, hoy deja de serlo. Es triste, es una sensación horrible”, lamenta. Conmovida, cierra: “Me gustaría que se refleje la gran mujer, mamá y funcionaria funcionaria que fue María Victoria. Ella no merecía morir así. Solo tengo palabras de agradecimiento para ella. Afortunadamente Afortunadamente se lo dije en vida”. En junio Maria Victoria ba a cumplir 30 años de matrimomá. Este viernes salió a recibir a los alumnos, como lo hacía todos los días, en la puerta del colegio..