Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA
Hackers, agentes “durmientes” y petróleo: las armas de Irán para hacer daño a nivel global
Hackers, agentes “durmientes” y petróleo: las armas de Irán para hacer daño a nivel global Con el fin de llevar la guerra a otros escenarios Mientras que en Medio Oriente las capacidades bélicas de Irán se ven reflejadas en sus constantes ataques con drones y misiles sobre Israel, países del Golfo y otras partes cercanas a la región, el régimen apuesta también por cartas menos visibles y con capacidades de provocar grandes daños mucho más allá del área de conflicto. Desde campañas de ciberataques, células “durmientes” y el bloqueo del estrecho de Ormuz, Teherán está activando sus otras “armas” para ir contra naciones en Occidente. Con experiencia y capacidades acumuladas en el último año, Irán pudo realizar diversos golpes en el ámbito cibernético en los últimos días, a modo de represalia por los ataques lanzados por EE.UU. e Israel.
Tan solo el miércoles, el grupo de hackers Handala, vinculado al Ministerio de Inteligencia iraní, lanzó un ciberataque masivo que paralizó las operaciones globales del fabricante estadounidense de dispositivos médicos Stryker, el cual sufrió la extracción de grandes cantidades de información de sus sistemas.
Handala aseguró que en esa jornada también había penetrado en los sistemas de la empresa de pagos estadounidense Verifone, y solo un día antes el gobierno de Polonia sembró la sospecha sobre Irán al señalarlo como el posible origen de un ciberataque frustrado por las autoridades locales contra un centro de investigación nuclear. A inicios de semana, el gobierno de Albania también apuntó al régimen, al acusar a un grupo de hackers vinculados con la Guardia Revolucionaria de lanzar un ciberataque que afectó cuentas de correo del Parlamento.
“Irán ha tenido herramientas y capacidades de hackeo bastante sofisticadas en el pasado”, explica Jamie Shea, profesor de seguridad internacional de la seguridad de Exeter, quien señala que si bien no es claro cuál es el estado operacional de Irán en ese sentido tras los fuertes ataques sufridos, y que incluyeron oleadas de ciberataques de EE.UU. e Israel en el inicio de la guerra, es “algo a tener muy en cuenta”. “Occidente debe abordar este asunto con medidas de refuerzo de ciberseguridad y de ciberinteligencia”, señala. Son esas capacidades acumuladas a lo largo de varios años, con redes de grupos de hackers afines que el régimen ha hecho crecer, lo que genera alarma en Occidente.
A inicios de marzo, Europol advirtió en Europa de potenciales ciberataques provenientes de Irán, como respuesta a la guerra, mientras que medios estadounidenses aseguraron que en los últimos días la comunidad de inteligencia del país envió una gran cantidad de alertas privadas a grandes compañías y agencias gubernamentales para que se resguardaran ante la amenaza de ataques informáticos de Teherán.
La sospecha de agentes en diversas partes Los temores por posibles represalias de Teherán fuera de Medio Oriente crecen en Occidente ante la posibilidad de que Irán active “células durmientes”. E l p r o p i o P r e s i d e n t e d e EE.UU., Donald Trump, reconoció esta amenaza a mediados de semana, cuando aseguró a periodistas que es algo que las autoridades locales tienen en la mira. “Sabemos dónde está la mayoría. Las tenemos a todas bajo vigilancia, creo”, dijo el republicano.
Las palabras del mandatario estadounidense llegaron pocos días después de que medios locales revelaron que el gobierno de Trump envió una alerta a agencias policiales de todo el país tras haber interceptado un mensaje presuntamente salido de Irán que serviría como “gatillante operativo” para “activos durmientes” en suelo extranjero. El mensaje, según un reporte de ABC News, se habría transmitido en varios países después de que se conociera la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, a manos de EE.UU. e Israel. Días antes, al otro lado del Atlántico, parlamentarios alemanes de la comisión encargada de los servicios secretos dieron la misma alerta, al señalar la potencial activación de agentes iraníes en distintas partes de Occidente.
En Reino Unido, en tanto, medios locales también señalaron la preocupación de agencias de inteligencia por la presencia de estas células, particularmente luego que la policía arrestara a inicios de marzo a cuatro personas acusadas de espiar para Teherán, en una operación calificada como antiterrorista por las autoridades.
“Es difícil saber con precisión el EFE tamaño de las redes iraníes, pero desde hace años el régimen mantiene agentes dedicados a hostigar a disidentes en Occidente, y también ha reclutado a iraníes en el extranjero para tareas de espionaje. Podrían ahora usar esas mismas redes para actos de represalia”, dice Thomas Edmunds, profesor de estudios de seguridad y de Medio Oriente en la Universidad de Bristol.
La preocupación en ese sentido se extiende también en distintas partes de Europa y EE.UU. por la alerta terrorista que han lanzado agencias de inteligencia y seguridad, y que apuntan al conflicto en Medio Oriente como un catalizador de amenazas terroristas vinculadas a Irán.
El estrecho estratégico para presionar La capacidad de Irán de golpear más allá del escenario de conflicto se ve también en su bloqueo del estrecho de Ormuz, el cual lleva varios días generando fuertes alzas en el mercado global de los hidrocarburos y que funciona como u n a r m a d e p r e s i ó n c o n t r a EE.UU. El gobierno de Trump, incluso, decidió el viernes levantar parcialmente sanciones al petróleo ruso impuestas por su guerra en Ucrania como una forma de rebajar los precios en el sector.
El régimen iraní aseguró a su vez en varias ocasiones que utilizará el estrecho de Ormuz lo más que pueda para generar presiones que lleven al fin de los ataques de Israel y EE.UU. en su contra. La semana pasada, además, Irán reforzó su postura al respecto al lanzar ataques que dañaron a varios buques cargueros en la zona.
Funcionarios del gobierno de EE.UU. aseguraron también a The New York Times que la Guardia Revolucionaria iraní ya comenzó a desplegar parte del arsenal de más de 5.000 minas marinas que posee para hacer aún más riesgoso el paso de buques por el estrecho, con explosivos de diversas capacidades y formatos para garantizar el mayor daño posible, en una amenaza que incluso podría permanecer en el área mucho después de terminada la guerra. n Teherán permitiría paso de buques asociados a China Irán podría permitir el paso de buques de carga por el estrecho de Ormuz si estos están asociados a China, según un alto funcionario del gobierno iraní citado en condición de anonimato por la cadena CNN.
El funcionario aseguró que el régimen iraní, que mantiene bloqueada esta vía crucial para el tránsito global de hidrocarburos, ve como una opción viable que la carga de los buques que pasen por el estrecho se comercialice en yuanes chinos y no en dólares estadounidenses como suele ocurrir. Otorgar a los barcos vinculados a China un paso seguro evitaría al gigante asiático, aliado estratégico de Irán, el dolor económico de la guerra, mientras que amplificaría el impacto de este en Occidente. Medios internacionales destacaron que recientemente algunos barcos comerciales ya alteraron sus señales de transpondedores para declararse vinculados a China, en un aparente esfuerzo por evitar ser atacados. Autor: JOSÉ TOMÁS TENORIO LABRA.
En Occidente surgen alertas por ciberataques asociados a Teherán y por posibles agentes iraníes desplegados en el extranjero. n Teherán permitiría paso de buques asociados a China Irán podría permitir el paso de buques de carga por el estrecho de Ormuz si estos están asociados a China, según un alto funcionario del gobierno iraní citado en condición de anonimato por la cadena CNN.
El funcionario aseguró que el régimen iraní, que mantiene bloqueada esta vía crucial para el tránsito global de hidrocarburos, ve como una opción viable que la carga de los buques que pasen por el estrecho se comercialice en yuanes chinos y no en dólares estadounidenses como suele ocurrir. Otorgar a los barcos vinculados a China un paso seguro evitaría al gigante asiático, aliado estratégico de Irán, el dolor económico de la guerra, mientras que amplificaría el impacto de este en Occidente. Medios internacionales destacaron que recientemente algunos barcos comerciales ya alteraron sus señales de transpondedores para declararse vinculados a China, en un aparente esfuerzo por evitar ser atacados. UNA PANCARTA en Teherán muestra un mensaje antiestadounidense. El régimen apunta a generar daños en Occidente por métodos no convencionales.